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Viviendo la fiesta de la Pachamama en Salta

Cada 1º de agosto, en el mundo andino se recuerda el Día de la Pachamama y comienzan los festejos que duran todo el mes. En Salta es un punto de encuentro clásico en estas fechas la Fiesta Nacional de la Pachamama y de los Pueblos Andinos que se celebra en San Antonio de los Cobres;  este año, ya va por su XIX edición.

Ritual de la Pachamama en Salta

 

Pachamama -o Mama Pacha- es una deidad incaica, femenina, que representa la fertilidad y que es eje en el sistema de creencias de los diversos pueblos andinos. Su nombre significa Madre Tierra, según interpretaciones más actuales, pero sus diferentes acepciones en las diversas etnias que conforman el mundo incaico, le otorgan otros significados, por lo que “Pacha” también significa “tiempo” y “tierra” en un sentido no sólo geológico, sino más global, más holístico, como equivalente de “mundo” y de “naturaleza”.

Agosto, dice la sabiduría popular, es el mes de lo nefasto. Esta creencia se asocia a los ciclos de los cultivos de los pueblos agrícolas. Generalmente, es el mes que suele coincidir con los últimos días de sequías que traen consigo escasez de alimentos y proliferación de enfermedades. Próximos a la primavera y a la estación de lluvias, es el momento justo para pedir bendiciones a la Madre Tierra, para que las cosechas sean buenas y los animales se reproduzcan y crezcan lo mejor posible, ya que son el sustento de las comunidades. Por eso se hacen diversos rituales en los que se pide permiso a la Pacha para abrirla y sembrarla, en un acto de simbolismo fálico, ya que el ritual consiste en cavar la tierra para enterrar las ofrendas en el vientre de la Mama Pacha. También es el momento en que se le pide disculpas a la diosa de la naturaleza, por los daños ocasionados. Si no se cumplen estas costumbres, es posible que la Pacha castigue al pueblo con malas cosechas o enfermedades.

Sin embargo, los ritos de la Pachamama no se realizan sólo en estas épocas, la presencia de la diosa es cotidiana, existe un dialogo frecuente con sus fieles. Ellos piden bendiciones constantemente, al mismo tiempo que le ofrecen dádivas en cualquier momento, como por ejemplo, cuando se va a tomar una bebida alcohólica, se arroja un chorrito a la tierra, como si fuera un brindis con ella, y se suele decir: “hay que dejarle algo a la Pacha” o, simplemente, “para la Pacha”. Lo mismo con los restitos de pipas fumados o de yerbas de mates tomados.

Otros signos de que aún se trata de una cosmovisión viva son las “apachetas” que los viajeros podrán ver cuando realicen caminatas por los cerros. Se trata de montículos de piedritas con formas de pirámides,  dejadas allí como ofrenda a la Pacha para que permita a sus devotos tener buenos caminos y buenos viajes. Dicen que la Pacha se encuentra en las entrañas de la tierra, algunos cuentan que, más precisamente, dentro de las montañas más altas. Por eso, dicen que, cuando un viajero visita estos cerros y luego regresa a su casa añorando volver, es porque ha sentido la presencia de la Madre Tierra. Si ya visitaste más de una vez Salta, o estás pensando en volver, es porque sentiste el llamado de las montañas, el llamado de la Pacha. La próxima vez, no te olvides de dejarle una Apacheta.

El sincretismo de culturas en América es evidente cuando, por ejemplo, se recuerda el día de alguna virgen católica y los festejos locales se parecen más a los rituales de la Pachamama. Por eso, en el NOA, hay muchos católicos que festejan con devoción este día.

En Salta y, principalmente en San Antonio de los Cobres donde se realiza la Fiesta Nacional, la mañana del 1º de agosto comienza con sahumadas  de las casas y las instituciones oficiales. Este ritual consiste en quemar diferentes plantas de la zona, como el muña muña, que sirven para “limpiar” los ambientes de malas energías o malos espíritus. Se dice que es conveniente pasar el día afuera, mientras la limpieza se lleva a cabo, sino es probable que se absorban esas energías. En los pueblos del interior se puede ver un humo azulado saliendo de las casas que le da un ambiente muy particular al paisaje. En Salta capital se siente el aroma de los sahumerios en las calles. Mientras tanto, la gente va a festejar y a realizar otros ritos como la “corpachada” que consiste en enterrar “alimentos” para la Pacha. También se le pide perdón por los males ocasionados y se realiza la “señalada” de los animales; por eso podrán ver en los cerros y valles a las manadas de llamas y cabras con pompones de lana coloridos.

La fiesta de la Pachamama es un evento lleno de sabiduría y con fuerte tinte ecológico, tenemos mucho que aprender de nuestras culturas nativas, pues ese dicho de que los argentinos descendemos de los barcos es sólo una pequeña parte de un mosaico de riquezas culturales que día a día nos sorprenden.