Ahora hay 2156 personas interesadas en viajar al Norte Argentino!

Caminar hasta San Isidro desde Iruya

Caminando a San Isidro desde Iruya
Notiruya.com

Para aquellos viajeros que disfrutan de viajar lento, conociendo bien cada lugar, empapándose de la cultura y del ritmo de cada pueblo que se visita, les traemos una propuesta super interesante. Siempre recomendamos que al visitar Iruya es importante quedarse al menos una noche ahí ya que si se viaja en bus por el día, solo es posible quedarse unas pocas horas en este hermoso rincón norteño. Lo realmente recomendable, si se dispone del tiempo, es quedarse varios días para llenarse completamente los pulmones de ese especial aire puro y sumergir la mente en esa tranquilidad única.

Caminar por el pueblo, visitar el mirador que se encuentra justo al lado de la antena, ingresar a la iglesia o escalar al impactante Mirador del Cóndor son solo algunas de las actividades recomendadas en Iruya (este último brinda una vista increíble desde del otro lado del puente). Otra alternativa muy interesante es realizar una caminata de unas dos o tres horas hasta el pueblo de San Isidro.
A solo 8 kilómetros de Iruya, San Isidro se ubica como encajado entre las montañas al igual que su hermano mayor. Recorriendo el lecho del río (con especial cuidado durante el verano cuando hay agua), el mismo camino rocoso nos lleva hacia el pequeño poblado que parece una comarca salida de una de las películas del Señor de los Anillos.

Mucha gente recomienda realizar esta caminata con un guía. Contratar uno no presenta dificultad, con tan solo preguntar por Iruya sobre quién nos puede acompañar hasta San Isidro nos van a sobrar ofertas. Sin embargo, no es imposible llegar por nuestros propios medios.
Saliendo de Iruya por la plaza principal, se toma el camino que cruza el río al lado de una cascada y, caminando unos minutos en línea recta, se llega hasta el cruce de dos importantes cauces. Una vez que estamos en esta intersección, hay que tomar el camino de la izquierda, contrario al flujo de agua y en dirección norte para encaminarnos hacia San Isidro.
Después de unas dos horas y media aproximadamente, comenzamos a divisar algunos pequeños caseríos, con sus respectivas huertas y cultivos, que nos van dando la bienvenida. Al llegar a San Isidro nos encontraremos con unas pocas casas, muchas de las cuales funcionan como alojamiento improvisado y muy barato, fuente de ingreso para muchos de los pobladores. Algunos otros deciden abrir sus propios comedores para deleitar a los visitantes con ricas empanadas, humitas, tamales y otras delicias regionales.

Puede que mucha gente piense que San Isidro no tiene mucho para ofrecer, pero lo realmente atractivo es disfrutar de la tranquilidad de un pueblo aislado de lo aislado, darse cuenta de que muchas de las cosas que uno suele dar por sentado no son tan necesarias y aprender a disfrutar de la humildad de un lugar único en la región.
Se puede ir y volver en el día desde Iruya pero es realmente recomendable quedarse una noche y disfrutar de uno de los cielos nocturnos más alucinantes y puros que podremos encontrar en el Norte Argentino.

La vuelta se hace más rápida y menos exigente ya que es en bajada, en unas dos horas podemos estar disfrutando nuevamente de las callecitas de Iruya y listos para volver hacia Humahuaca si así lo dispone nuestro itinerario.
La próxima vez que visites el Norte Argentino, vení a conocer San Isidro y compartí tu experiencia!