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Ruta mochilera por el Norte Argentino

Mochileros en el Norte Argentino

El norte argentino es una región que recibe una multitud de mochileros todo el año, especialmente durante el verano. Muchísima gente prepara su mochila, carpa y bolsa de dormir, algunos utensilios de cocina, provisiones y se larga hacia la aventura a disfrutar de los bellos paisajes del NOA.
Viajar de mochilero por las provincias del norte es una experiencia alucinante que puede tomar tantas formas y caminos como viajeros. Algunos comienzan tomándose un avión a Salta o Tucumán. Otros viajan de norte a sur. Unos duermen en hostels, otros en camping. Hay gente que prefiere viajar a dedo mientras que otros prefieren la comodidad de los colectivos.
Esta guía es solo una aproximación, un ejemplo sobre una de las muchas formas de recorrer esta bella región de nuestro país. Vamos a realizar un recorrido por el NOA comenzando en la ciudad de Tucumán.

Provincia de Tucumán

San Miguel de Tucumán, la ciudad capital de la provincia homónima, es uno de los puntos de partida más frecuentes en toda ruta mochilera por el NOA. Llegar hasta el “Jardín de la República” es posible de muchas formas: existe un tren que parte de la Ciudad de Buenos Aires y atraviesa las provincias de Santa Fé y Santiago del Estero, varias empresas tienen servicios diarios de ómnibus y también recibe varios vuelos diarios en su aeropuerto.
Durante el verano, la ciudad es un verdadero horno. La humedad es una verdadera molestia por lo que alojarse fuera de uno de los varios hostels que se ubican en el centro es siempre una buena opción! Existe un camping antes de llegar a la cima del cerro San Javier que ofrece una vista inigualable de la ciudad.
En el centro de San Miguel se pueden visitar varios museos y edificios históricos que jugaron un rol importante durante la época de la independencia, pero si lo que buscamos es disfrutar de la naturaleza, los paisajes y la tranquilidad, debemos tomar la ruta y movernos!
Luego de un viaje de algunas horas, penetrando la selva tucumana, la segunda parada es Tafí del Valle: un pueblo ubicado a orillas del dique La Angostura, muy cerca de El Mollar. Toda esta zona alberga restos milenarios de la cultura Tafí, quienes habitaron la zona hasta la llegada de los españoles y dejaron atrás, entre otras cosas, los menhires: grandes rocas grabadas con distintos diseños de gran valor arqueológico.
Por toda esta zona se puede realizar todo tipo de actividades al aire libre como cabalgatas, recorridos en vehículos 4x4, trekking, windsurf, parapente y visitas a sus iglesias y estancias. Además encontramos pequeños pueblitos como Las Carreras que nos harán descubrir un lado mucho más auténtico de la zona y hasta cascadas ocultas entre las montañas.
Continuando hacia el norte, la siguiente parada recomendada es Amaicha del Valle. Después de recorrer unos kilómetros y escalar hasta los 3000 metros sobre el nivel del mar se llega a El Infiernillo, el punto que divide los valles de Tafí y Yokavil: dos ambientes completamente distintos entre sí.
Dejamos atrás el verde fértil y nos sumergimos en la aridez de la roca y las montañas de altas cumbres. Antes de llegar a Amaicha pasamos por el Observatorio Astronómico de Ampimpa: ideal para coronar nuestro paso por Tucumán con una noche bajo uno de los cielos más puros de la región.
Al llegar a Amaicha del Valle, uno se da cuenta inmediatamente que hay otra vibra en el aire. Este pueblo se caracteriza por recibir a un público más joven, más viajero o, si se quiere caer en una generalización no muy agradable, más hippie. Amaicha posee un camping municipal con excelentes instalaciones (incluyendo pileta, mesas de ping pong, y agua caliente para el mate gratis!) además de hostels y otras opciones más caras. Su plaza principal es una de las más lindas del NOA y es, verdaderamente, un lugar ideal para recargar las pilas antes de continuar viajando.
Muy cerca de este pueblo se puede visitar las Ruinas de los Quilmes, posiblemente de los restos de ciudades precolombinas más reconocidos del país. Disfrutar de la energía que se siente entre los muros, fortalezas y su ciudadela entre las montañas es un punto muy alto de este recorrido.
Otro rumbo recomendable para visitar desde Amaicha es Santa María, en la provincia de Catamarca. Un pueblo muy pintoresco rodeado de rojas montañas y con mucha actividad durante la fiesta de Yokavil, a fines de enero.
Despidiéndonos de la provincia de Tucumán atravesamos Colalao, desde donde es posible visitar un oasis entre la montaña: El Pichao. Una caserío ubicado a unos 10 kilómetros repleto de árboles frutales, dulces artesanales y (por supuesto) más ruinas arqueológicas.

Así finaliza la primera parte de nuestro recorrido por el NOA. Disfrutando de las maravillas de la provincia de Tucumán los invitamos a continuar viaje en la segunda parte de este artículo por la provincia de Salta!

Luego de visitar Tucumán, nuestro próximo destino es Salta, una de las provincias más hermosas del país y de la región. No por nada es conocida mundialmente como “La Linda”!

Provincia de Salta

Una vez que cruzamos el límite interprovincial, atravesamos Tolombón antes de llegar a Cafayate, uno de los destinos más conocidos de la provincia de Salta.
El pueblo y sus alrededores son famosos por la producción de vino. Los fanáticos vinícolas pueden visitar muchas bodegas y viñedos además de disfrutar del bello pueblo que los recibe.
Cafayate posee una infraestructura adecuada para recibir viajeros ya que hay varios campings y hostels económicos, además de ofrecer todo tipo de lugares para comer riquísimas empanadas a precios muy bajos! Una interesante curiosidad que no se puede dejar pasar es el helado de vino torrontés.
A la hora de dejar atrás Cafayate aparece el primer dilema en el trazado de la ruta: seguir por la RN68 hacia la ciudad de Salta y disfrutar de las famosas cascadas, formaciones rocosas y médanos de la Quebrada de las Conchas o tomar la RN40 por la imponente Quebrada de las Flechas hacia Cachi. En este caso, nuestra recomendación es intentar recorrer los atractivos de la Quebrada de las Flechas haciendo base en Cafayate y continuar viaje por el otro camino.
El paisaje que ofrece la ruta 40 es uno de los más impactantes de todo el NOA y atraviesa pueblos congelados en el tiempo como San Carlos y Seclantás antes de llegar a Cachi.
Uno de los pueblitos más pintorescos de los Valles Calchaquíes nos recibe con sus pequeñas calles en bajada, la tranquila plaza con niños jugando al lado de la famosa iglesia y el museo arqueológico y su curioso cementerio que vigila la zona desde lo alto. Cachi ofrece un camping municipal muy confortable donde se puede acampar entre altísimos árboles. Curiosamente, también es sede de una piscina olímpica donde atletas nacionales y de otros países latinoamericanos vienen a realizar entrenamiento de alto rendimiento debido a la altura del pueblo. También encontramos otras opciones de alojamiento para todos los bolsillos. Este es un pueblo ideal para descansar unos días, relajarse y disfrutar de los hermosos paisajes.
Nuestro siguiente destino es la ciudad de Salta. Dejando Cachi atrás, se atraviesa el pueblo de Payogasta antes de recorrer la Recta del Tin Tin, un antiguo camino inca que hoy en día atraviesa el Parque Nacional Los Cardones con milimétrica precisión entre miles de cactus gigantes. Al llegar a Piedra del Molino, podemos disfrutar de la vista antes de comenzar el descenso por la Cuesta del Obispo, uno de los caminos más famosos del NOA plagado de curvas y contracurvas que se intercalan en la ladera de los verdes cerros.
Una vez que terminamos de descender la Cuesta, si es que no estamos demasiado mareados, podremos disfrutar de la Quebrada de Escoipe plagada de colores, rocas y algunos precipicios al costado del camino que pueden llegar a intimidar a algunos. Poco a poco la aridez va quedando atrás mientras nos adentramos en el Valle de Lerma que aloja la ciudad de Salta.
Mundialmente conocida como “La Linda”, Salta es posiblemente la ciudad más importante y atractiva de toda la región. Su casco histórico es uno de los mejores conservados de todo el país y posee varios atractivos para los visitantes tanto en el centro como en los alrededores.
Si la idea es acampar, el Camping Municipal “Carlos Xamena” se ubica lejos del centro por lo que es necesario depender de un colectivo para movilizarse pero podemos ahorrar bastante en alojamiento. Sin embargo, este camping no es demasiado recomendable por cuestiones de seguridad y practicidad. En el micro y macrocentro de Salta hay una amplia oferta de alojamiento para todos los presupuestos, con muchos hostels ideales para los mochileros. Recomendamos visitar la web de Las Rejas Hostel, uno de los de mayor reputación y mejor ubicación.
A solo unos 15 kilómetros del centro se encuentra San Lorenzo, un lugar ideal para pasar el día al aire libre. De fácil acceso en colectivo urbano, esta villa veraniega tiene un río donde se puede disfrutar de la naturaleza y una amplia oferta de actividades como caminatas, paseos en mountain bike, cabalgatas, cuatriciclos, parapente y avistaje de aves.
Hacia el norte por la RN9 se encuentra La Caldera, un pintoresco pueblo famoso por la enorme estatua de Cristo cruzado de brazos que la convierte en una especie de Río de Janeiro norteña y la presencia de hongos alucinógenos, lo que lo convierte en un destino bastante concurrido durante los meses de verano. La Caldera es un buen punto para continuar el viaje hacia la provincia de Jujuy a dedo a través del “camino de cornisa”, mucho más atractivo que la otra alternativa que realizan los colectivos de larga distancia: la RN34.

Sigamos viaje por una de las provincias más hermosas de todo el país en la siguiente entrega de nuestra guía por el norte argentino: la provincia de Jujuy!

Todo viaje llega a su fin y ningún lugar es mejor para esto que la provincia de Jujuy. Vamos a descubrir qué es lo que tiene para sorprendernos y disfrutar de uno de los destinos más importantes de la Argentina!

Provincia de Jujuy

La provincia que se ubica más al norte del país es de las más visitadas debido a su enorme belleza natural, la calidez de su gente y la inexplicable magia de la Quebrada de Humahuaca. Su capital, San Salvador de Jujuy, posee un casco histórico interesante que amerita una visita pero elegimos seguir de largo en este recorrido ya que creemos que su fuerte está en otros destinos.
La primera parada obligada es Purmamarca, hogar de una de las fotos más famosas de toda la Argentina: el Cerro de los Siete Colores. A pesar de no tener tanta oferta de campings y hostels como el resto de la quebrada, es un punto fundamental que no hay que perderse. Sus preciosas callecitas de tierra y sus casas centenarias se llenan de la magia del carnaval durante el verano. No hay que dejar de visitar la iglesia, con sus muebles de madera de cardón, el milenario algarrobo y el Paseo de los Colorados, una increíble caminata por entre medio de montañas rojas y enormes rocas que hasta hoy en día nos dejan con la boca abierta.
Desde Purmamarca se puede llegar a las Salinas Grandes simplemente siguiendo las indicaciones por el camino que lleva a Chile a través del paso de Jama. Se llega hasta los 4000 metros sobre el nivel del mar luego de ascender por la Cuesta de Lipán, un camino plagado de curvas y contracurvas que ofrece una vista privilegiada del área. Después de cruzar por el punto más alto del camino, las Salinas aparecen a lo lejos como un mar blanco en el medio del desierto. El horizonte parece formarse por cientos de montañas apoyadas entre el perfecto cielo azul y el suelo que encandila, un marco ideal para las fotos más creativas. Si uno no cuenta con vehículo propio, llegar a las Salinas puede resultar un poco más dificil pero no imposible. Cerca de la plaza principal se suelen reunir decenas de taxis esperando llenarse con cuatro pasajeros para salir hacia el salar. Esta es una alternativa que no es muy costosa y tiene el agregado del conductor, que también actúa de guía, dándonos muy buena información y ayudando a la hora de sacar las fotos más creativas en el lugar. Por supuesto, hacer dedo siempre es una buena opción. La mejor forma es esperar frente al camping en el límite del pueblo hasta que alguna camioneta o vehículo pase en esa dirección y comience a subir la cuesta.
A solo unos 25 kilómetros de Purmamarca se encuentra Tilcara, otro pueblo muy visitado que atrapa a miles de viajeros cada año. Movilizarse entre estos pueblitos es muy sencillo ya que hay varios colectivos diariamente y un buen caudal de autos que permiten viajar a dedo por toda la Quebrada de Humahuaca. Tilcara tiene muchos campings y hostels por lo que el alojamiento no debería ser un problema, excepto durante los meses de carnaval cuando el pueblo colapsa completamente y muchas veces se vuelve imposible incluso atravesar la ruta por la cantidad de autos que se estacionan donde se les antoja. Uno de los atractivos principales de este pueblo es el Pucará: un fuerte construido por los habitantes de la zona hace miles de años, descubierto a principios del siglo XX y restaurado por arqueólogos de la Universidad de Buenos Aires allá por la década del 60. Muy cerca de este pueblo se encuentra Maimará, otra interesante parada que tiene uno de los cementerios más atractivos de toda la región y uno de los paisajes más lindos mirando desde el otro lado del río: La Paleta del Pintor.
Continuando nuestro viaje hacia el norte llegamos a Humahuaca, el pueblo que le da nombre a la región y uno de los más importantes. Bastante más grande que los nombrados anteriormente, Humahuaca nos recibe con el imponente Monumento a los Héroes de la Independencia (popular y erróneamente denominado Monumento al Indio) y el Cabildo junto a la Iglesia de San Francisco Solano. Lo curioso de esta última es que cada día a las 12 del mediodía, el santo homónimo de tamaño natural sale a dar una bendición a todos los visitantes que aguardan frente al edificio. Humahuaca ofrece varias alternativas para alojarse, la mayoría de los lugares más económicos se encuentran del otro lado del río por lo que es importante caminar para buscar los campings más tranquilos y económicos.
Muy cerca de Humahuaca se ubica Uquía, un pequeño caserío conocido principalmente por su pintoresca iglesia colonial, la cual aloja unos cuadros traídos desde Cuzco que representan a los ángeles arcabuceros, toda una rareza en el arte religioso.

Iruya es otro de los destinos imperdibles de la región. Debido a su ubicación en la zona norte de la provincia de Salta sólo se puede acceder desde Humahuaca, por lo que es ideal para finalizar nuestro recorrido por el NOA de la mejor manera.
Se puede acceder a este pueblo en vehículo propio, desviándose desde Humahuaca por Iturbe y cruzando el impresionante Abra del Cóndor, donde se alcanzan los 4000 metros sobre el nivel del mar y se tiene una vista privilegiada de los alrededores. Luego de descender 1220 metros en tan solo 19km de camino (y si el río lo permite), Iruya nos recibe con una impresionante postal del pueblo colgado de las montañas y su típica iglesia dándonos la bienvenida. También es posible viajar en colectivo desde Humahuaca. Existen dos empresas que realizan este viaje: Transporte Iruya y Panamericano. Ambas tardan aproximadamente 3 horas y media desde Humahuaca, por lo que se recomienda dormir al menos una noche en Iruya o solo se podrá disfrutar del pueblo unas pocas horas. Recomendamos visitar el sitio de Milmahuasi Hostel para más información sobre alojamiento.
Uno de los paseos recomendados para disfrutar de Iruya es ascender al mirador del cóndor, del otro lado del puente. Una caminata de una hora que permite tener una vista privilegiada del pueblo y las montañas que lo rodean.

De esta manera llegamos al final de nuestro recorrido por el noroeste argentino. De más está decir que esta es solo una manera de recorrerlo y siempre pueden surgir distintos rumbos y maneras de conocer cada lugar, lo que hace el viajar una de las actividades humanas más impredecibles e interesantes. Esperamos que disfruten de su visita y los invitamos a contarnos su experiencia por una de las regiones más hermosas de nuestra amada Argentina!

Foto: alquilerargentina.com