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Salinas Grandes, un lugar para disfrutar tanto de día como de noche

Salinas Grandes en Jujuy

Las Salinas Grandes son un enorme desierto blanco ubicado a unos 400 metros de altura sobre el nivel del mar. Esta llamativa extensión blanca se encuentra en la provincia de Jujuy. El nombre de “Grandes” se debe a que es el tercer salar más grande de Sudamérica, su extensión es mayor a 12 mil hectáreas. En esta inmensidad solamente residen artesanos que trabajan la sal para ofrecer artesanías talladas con picos y hachas.

Su acceso es relativamente fácil, es importante recordar que en caso de hacerlo de forma particular es importante cargar bastante combustible, llevar alimentos y calzado liviano.
Otra opción es visitar el Salar desde la vecina provincia de Salta. Desde su ciudad capital se puede realizar una excursión para conocerlo.

El inmenso salar jujeño no sólo es un paisaje para disfrutar durante el día, sino que a la noche también es un excelente lugar para visitar especialmente si lo que se desea es ver fenómenos relacionados con la astronomía como la reciente lluvia de estrellas. Las Salinas fueron un escenario ideal desde donde se pudo ver este fenómeno conocido como la lluvia de meteoros Gemínidas la cual fue apreciable a simple vista sin necesidad de usar telescopios. La soledad del Salar se presenta como un escenario ideal para apreciar este tipo de fenómenos por la ausencia de luces.

Otro de los fenómenos que pudo verse en Las Salinas fue el eclipse total que dejó de un color rojizo a la luna, dando lugar a otra sorprende escena de la naturaleza.

Se suman a las curiosidades de este sitio, sus pequeñas crestas que forman figuras romboides en el suelo como consecuencia de la acción del viento y el hecho de que por la noche pueden verse caer los rayos en el horizonte y por encima de uno mismo infinitas estrellas que se desvanecen en el azul del cielo.

Si no tuviste la oportunidad de ver alguno de estos fenómenos, no es cuestión de preocuparse ya que cualquier noche del año es una oportunidad nueva para disfrutar de mirar al cielo y contemplar cientos de estrellas en ausencia de luces. Eso sí, es importante recordar que la noche llega junto con el frío, por lo que se hace necesario llevar abrigo para poder disfrutar de las estrellas. Un detalle no menor es que todo queda en silencio pudiéndose aún más disfrutar del momento.